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Aniversario de boda renovando los votos

Mi esposo y yo hemos recorrido un largo camino juntos. ¡Acabamos de celebrar nuestros 30 años de casados! Lo cual corresponde a la conocida como bodas de perlas. Fue un momento muy importante en nuestra relación y lo celebramos de la mejor forma posible: renovamos nuestros votos.

Durante toda nuestra relación, mi esposo es quien ha tomado la iniciativa de todo. Incluso desde amigos, novios y aún hoy en día, es él quien más se esfuerza por darme hermosos regalos. Yo no tengo mucha creatividad para estas cosas, pero sabía que debía hacer algo grande para nuestro aniversario número 30.

Después de mucho pensar, decidí que lo mejor que podríamos hacer era celebrar nuestro aniversario de boda renovando los votos. No muchas personas luego de 30 años viviendo juntos se siguen amando del modo que nosotros lo hacemos. Por ese pensé que celebrar nuestro amor de esta manera sería lo ideal.

Planifiqué todo con meses de antelación para ser yo quien tomase la iniciativa esta vez. Quise romper con los estereotipos y por fin darle una sorpresa realmente grande. Planeé hacer algo pequeño con familiares y amigos cercanos solamente. Pero sin duda fue un momento que valió mucho para nosotros.

Decidí cambiar de anillos porque los nuestros ya están un poco viejos. Sin que mi esposo lo supiera, mandé a hacer dos anillos nuevos. De manera que se sorprendiera incluso en el momento de la ceremonia. Quería que el momento fuese una continuación de varias sorpresas seguidas.

Es así como, la mañana de nuestro aniversario, despertó con una carta a su lado que lo invitaba a mirar por el balcón. Abajo, en nuestro patio, estaría yo con corazón de pétalos de rosas en el piso y nuestra canción favorita sonando. Cuando bajó, por fin pude arrodillarme a pedirle que se volviese a casar conmigo.

Nunca antes lo había visto tan perplejo y sorprendido. Pero pese a eso su respuesta fue afirmativa y llena de amor. Pensó que íbamos a planear todo a partir de ese momento. Cuando se enteró de que todo ya estaba planeado, quedó aún más sorprendido.

La ceremonia sería en una playa que queda muy cerca de casa, de la cual hemos disfrutado muchos amaneceres juntos. Llegamos a las dos de la tarde y ya todo estaba decorado por mis amigas, hay que pensar que es un sitio público con ciertos límites para éste tipo de situaciones. Esperamos un poco a que los invitados fueran llegando. Todos felices de vernos volver a profesar nuestro amor.

Llegado el momento de la ceremonia, fue muy grato para mí ver a todos otra vez reunidos para algo así. En especial ahora que nuestros hijos estuvieron presentes también. Yo tenía muy bien preparado lo que iba a decir. Mi esposo, aunque no tuvo tiempo de nada, supo con exactitud qué decir para conmoverme.

Cuando fue el momento de colocarnos los anillos, realmente se sorprendió al verlos nuevos. Quedó fascinado con la idea, pero aun así decidió mantener los dos anillos en su dedo. En representación de los dos mejores momentos de nuestra relación.

Todo lo que sigue después ya lo podéis suponer, un banquete informal con conocidos y familiares más cercanos. Nos sorprendieron con regalos de aniversario de boda. Nos regalaron una escapada romántica, una placa conmemorativa del evento para poder añadir las pertinentes fotos y algún que otro detalle de temática erótica.

A estas alturas del matrimonio en general creo que la gente esta más desinhibida respecto a éstos tópicos y lo que para las veinteañeras puede ser un tema tabú para alguien con más de 50 años con espíritu joven ya no lo es. Así pues ya podéis suponer que el broche de oro terminó en la cama.

El hecho de celebrar el aniversario de boda renovando los votos ocasionó un día muy feliz en mi vida, os aconsejaría poder experimentar algo similar con vuestra pareja.

Personalmente recuerdo el día de mi boda con cierta ansiedad y preocupación con la finalidad de que todo saliera perfecto. Todos estas sensaciones que no me permitieron disfrutar del momento como debería haberlo hecho, no se presentaron en la renovación de mis votos. Mi boda también fue un día muy feliz en mi vida, pero la renovación de votos en general me permitió disfrutar más de ese instante de felicidad que todos tenemos en nuestras vidas y nos llenan para seguir luchando.

Ana Patricia García.

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